La Oculta Psicología de los Chacras – Capítulo II: ¿QUÉ SOMOS?

Los siete chakras principales en la tradición orientalOrgánicamente, somos una máquina humana preciosa con cinco centros inferiores y dos centros superiores psico-fisiológicos. La denominación y el orden de estos centros, según su velocidad de acción, es el siguiente:

Intelecto: Su centro de gravedad es el cerebro.

Movimiento: Su centro de gravedad está en la parte superior de la espina dorsal.

Instinto: Su centro de gravedad hay que buscarlo en la parte inferior de la espina dorsal.

Emoción: Su centro de gravedad radica en el plexo solar.

Sexo: Su centro de gravedad o raíces se encuentra en los órganos sexuales.

Emocional superior y Mental superior.

Cada uno de estos centros, penetra todo el organismo, y tiene, sin embargo su punto básico capital. Cada uno de los centros tienen funciones específicas, absolutamente definidas.

Síquicamente, somos un organismo energético, de siete tipos de energías escalonadas en el siguiente orden matemático, según su densidad y sutileza:

Primera: Energía mecánica.
Segunda: Energía vital.
Tercera: Energía psíquica.
Cuarta: Energía mental.
Quinta: Energía de la Voluntad.
Sexta: Energía de la Conciencia.
Séptima: Energía del Espíritu Puro.

Se denomina organismo a la máquina humana, porque está constituida por órganos, células, moléculas, átomos, y por consiguiente somos un organismo energético de tipos y subtipos de energías que se entrelazan sin confundirse, cumpliendo cada una de ellas su finalidad. Todo eso somos orgánicamente.

Hombre como MicroCosmos -Liber Divinorum Operum - Hildergard Von BingenCon respecto a la Máquina Humana leemos del maestro Samael lo siguiente:

“Cuando tratamos de imaginar en forma clara y precisa el resplandeciente y alargado cuerpo del Sistema Solar, con todas sus hermosas cubiertas e hilos entrelazados formados por el trazo maravilloso de los mundos, viene entonces a nuestra mente en estado receptivo la imagen vivida del organismo humano con los sistemas esquelético, linfático, arterial, nervioso, etc., que, fuera de toda duda, están constituidos y reunidos de modo semejante.

El sistema solar de Ors, este sistema en el cual vivimos y nos movemos y tenemos nuestra existencia, visto desde lejos, parece un hombre caminando a través del inalterable infinito.

El micro-cosmos hombre es, a su vez, un sistema solar en miniatura, una máquina maravillosa con varias redes distribuidoras de energía en distintos grados de tensión.

La estructura de la máquina humana consta de siete u ocho sistemas, sostenidos por un armazón esquelético formidable, y reunidos en un todo sólido gracias al tejido conectivo.

La ciencia médica ha podido verificar que todos estos sistemas del organismo humano están debidamente unidos y armonizados por el Sol del organismo, el corazón vivificante, del cual depende la existencia del micro-cosmos hombre.

Cada sistema orgánico abarca el cuerpo entero y sobre cada uno reina soberana una de las glándulas de secreción interna. Realmente, estas maravillosas glándulas son verdaderos micro-laboratorios colocados en lugares específicos, en calidad de reguladores y transformadores”.

Una máquina es un conjunto de funciones mecánicas que reaccionan bajo un estímulo externo. La máquina humana, desafortunadamente, como cualquier otra máquina, se mueve bajo los impulsos sutiles del cosmos y esto incluye a las impresiones de la vida, las cuales afectan nuestro modo de ser o psicología particular.

Somos, por lo tanto, una maquinita que capta y transforma energías cósmicas que luego adaptamos inconscientemente a las capas interiores de la tierra. Lo importante, en todo caso, es ser conscientes de este fenómeno natural: Éste es precisamente el objetivo del trabajo que propone el gnosticismo universal.

El conjunto de la humanidad es un órgano de la naturaleza, un órgano transformador de energías cósmicas, básico y necesario para el funcionamiento de cualquier unidad planetaria del espacio infinito.

Existir para los fines de la naturaleza mecánica es absurdo. Utilizar de modo inteligente las radiaciones cósmicas de la vida, para multiplicar la capacidad de ser, objetivamente, más consciente, es el único sentido que tiene la existencia.

Aguila elevandose hacia lo alto

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