La Oculta Psicología de los Chacras – Capítulo V: CENTROS ENERGÉTICOS

Son siete los centros energéticos de la transformación de la energía vital, los cuales han sido denominados de modo diferente por aquellos pueblos que estudiaron al cosmos-hombre como la imagen de su propio creador.

7-chakras-7-energias-Siete chacras, lotos, ruedas, rosas, iglesias, sentidos, planetas, plexos, glándulas, etc., etc., que se corresponden con los tipos de energías vitales que circulan por toda la naturaleza.

Los centros energéticos o chacras, tiene su correspondencia con los cinco cilindros de la máquina humana (intelecto, movimiento, instinto, emoción y sexo).

El estudio de cada centro energético, nos llevará a un mayor entendimiento de nuestra psicología particular, ya que cualquier energía tiene su propio carácter y su correspondencia con la misma naturaleza, de la cual somos sus hijos.

Los chacras son centros síquicos que no pueden describirse plenamente desde un punto de vista materialista. Los chacras son centros de actividad de una fuerza sutil llamada Prana.

Prana es la suma total de la energía manifestada en el universo. Prana es vibración, movimiento eléctrico, luz y calor, magnetismo universal, vida. Prana es la suma total de las fuerzas latentes ocultas en el hombre y que se hallan en todas partes rodeándole.

El Prana y los centros energéticos están íntimamente relacionados. El Prana entra en el organismo a través de los chacras, y luego pasa al interior de las glándulas de secreción interna mediante sus distintas modificaciones. Intensifica su trabajo en esos minúsculos laboratorios endocrinos transformándose en hormonas, en genes y cromosomas que más tarde vienen a transformarse en espermatozoos. El Prana entra al organismo, pero no vuelve a salir de él.

A través de lo que comemos, respiramos y pensamos, penetra el Prana al organismo; la calidad de transformación dependerá del propio trabajo interior. La función de cada centro energético o chacra permitirá a la Esencia o Conciencia crecer o decrecer. Ahora comprenderemos el verdadero sentido de aquella frase del evangelio: “No sólo de pan vive el hombre”.

La Oculta Psicología de los Chacras – Capítulo IV: EL PENSAR PSICOLÓGICO

MECANISMO EFÍMERO DE LA MENTECuando alguien acepta que tiene una propia y particular psicología, y cuando entiende que no es una persona, sino muchas, inicia entonces la auto-observación, comienza a pensar de un modo diferente: comienza a pensar psicológicamente.

Para aprender a pensar psicológicamente es necesario comprender en forma íntegra el complejo problema de la mente.

El cerebro tan sólo es el instrumento de la mente, no es la mente. La mente es energética, sutil, puede independizarse de la materia durante el sueño normal o en ciertos estados hipnóticos, para ver y oír lo que está sucediendo en otros lugares.

La mente tiene muchas profundidades, regiones, terrenos subconscientes, recovecos; pero lo mejor es la esencia, la conciencia, y está en el centro.

La mente puede ser el vehículo de expresión de la conciencia o puede ser guarida del ego-animal. Para servir a la conciencia deberá tornarse totalmente pasiva, receptiva, íntegra y a esto se le llama pensar psicológicamente.

La mente como guarida del ego-animal es acumuladora y por lo tanto dependiente del factor tiempo, esclava del pasado e inquieta por el futuro; ausente en el presente. De allí nacerá el mal gusto de comparar. Por ejemplo: quien contempla una bella puesta de Sol y la compara con otra, no sabe realmente comprender la belleza que tiene ante sus ojos.

Se dice que la mente es el matador de lo real, de lo verdadero y se debe comprender esto en el sentido aquél de una mente positiva, activa, reaccionaria.

La mente dividida por las comparaciones, la mente esclava del dualismo, dificulta la acción de la Conciencia. Cuando el dualismo se acaba, cuando la mente se torna íntegra, serena, quieta, profunda, cuando ya no compara, entonces despierta la esencia, la conciencia, y ése debe ser el objetivo del pensar psicológico.

Una mente serena se tornará mucho más dinámica pues dará paso a los siete tipos básicos de energías que circulan por toda la máquina humana.

Mente al servicio del Ser

La Oculta Psicología de los Chacras – Capítulo III: ¿QUIÉN SOY?

Inicialmente somos, en nuestro mundo interior tres elementos fundamentales, a saber: la Esencia o Conciencia, el ego-animal tal como se estudia en las escuelas gnósticas de regeneración, y la personalidad.

Existen muchos otros Elementos o Partes del Ser afines a la Conciencia, que iremos estudiando progresivamente a lo largo de este trabajo.

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La Esencia.

La Esencia o Conciencia es la base misma de nuestra organización psicológica, es el único elemento trascendental o divinal que nos une a la gran realidad cósmica.

Hacer crecer a la Esencia es lo que se denomina trabajo interior psicológico. Esto es posible si se le brindan esas oportunidades que continuamente ofrece la misma naturaleza; pero lo normal es que no se realice tal trabajo.

Debemos saber que en la Esencia están depositados los datos indispensables para la regeneración, la auto-realización íntima y la vivencia objetiva de todos los aspectos científicos, artísticos, filosóficos y religiosos de las grandes culturas.

Ser consciente es experimentar directamente con la Esencia, es darse cuenta objetivamente.

Ser consciente es siempre en relación con la misma Esencia. Es revalorización íntima de lo que sabe la propia Esencia, ya que nada es o puede ser fuera de sí misma.

El ser consciente para la Esencia, es ascender, en ella misma, a niveles de integración con la vasta creación. Para la Esencia esto es perfeccionarse, cristalizarse como Alma.

Por lo tanto es definitivo que no todas las Esencias participan de la universidad consciente, es decir ser consciente del cómo, dónde y por qué.

El Ego animal.

¿Qué es ese yo que en nuestro espacio psicológico cargamos? Cuando uno se auto-observa psicológicamente, descubre que el yo es un manojo de deseos, recuerdos, pensamientos, opiniones, conceptos, prejuicios, pasiones, temores, etc.

Realmente, el yo de cada cual es múltiple, deviene siempre como muchos. Con esto queremos decir que tenemos muchos yoes y no sólo uno, como se ha supuesto siempre.

Negar la doctrina de los muchos yoes es hacerse el tonto, pues de hecho sería el colmo de los colmos negar las contradicciones íntimas que cada uno de nosotros posee.

Los yoes o defectos psicológicos son llamados, además, agregados porque no forman parte de la Conciencia o Esencia: por el contrario los yoes condicionan a la propia Esencia. Despertar la conciencia significa por lo tanto desintegrar a los distintos yoes para lograr la total libertad en la creación.

Los yoes son impresiones que no fueron transformadas conscientemente. Lo verdaderamente real de la vida son sus impresiones. Saber transformar las impresiones de la vida es saber transformarse a sí mismo. Ya lo hemos dicho, podemos seguir el crecimiento de la esencia, y podemos también decrecer y sumergirnos en el más profundo sueño de la ignorancia.

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La personalidad.

El ser humano nace con la esencia, pero no nace con la personalidad, ésta hay que crearla.

En la esencia tenemos todo lo que nos es propio; en la personalidad todo lo que es prestado. En la personalidad tenemos los valores originados por el ejemplo de nuestros padres, lo que aprendemos en la escuela, en la calle, etc.

La personalidad es tan sólo un vehículo de acción que fue necesario crear o fabricar. La personalidad, por lo tanto, puede estar al servicio de los yoes, o al servicio de los valores cósmicos de la esencia.

¿Quién soy?

Todo depende de nuestro modo de pensar, de nuestro modo de sentir y de nuestro modo de actuar.

Lo primero será observar: en función de qué pensamos, en función de qué sentimos y en función de qué actuamos…

Puedo existir en función al Ego animal o puedo ser en relación a la esencia o conciencia. Mejor es ser que existir. Lo impersonal es ser y lo personal es existir egoicamente.

Una mente y un corazón que piensa y siente de modo personalista es, por lo tanto, egoísta, separatista, etc. Pensar y sentir que la existencia de las cosas y los seres en general constituyen un organismo o sistema interdependiente e inteligentemente coordinado, es vivir de un modo de ser impersonal.

ALL BEINGS CELEBRATE CREATION Second Vision of the Second Part of De Operatione Dei (or Liber Divinorum Operum) by Hildegard of Bingen.Reiteramos nuevamente que la mayor necesidad de cada individuo, de cada persona, es comprender la vida en su forma integral, unitotal. Porque sólo así estamos en condiciones de poder resolver satisfactoriamente todos nuestros íntimos problemas psicológicos.

La Oculta Psicología de los Chacras – Capítulo II: ¿QUÉ SOMOS?

Los siete chakras principales en la tradición orientalOrgánicamente, somos una máquina humana preciosa con cinco centros inferiores y dos centros superiores psico-fisiológicos. La denominación y el orden de estos centros, según su velocidad de acción, es el siguiente:

Intelecto: Su centro de gravedad es el cerebro.

Movimiento: Su centro de gravedad está en la parte superior de la espina dorsal.

Instinto: Su centro de gravedad hay que buscarlo en la parte inferior de la espina dorsal.

Emoción: Su centro de gravedad radica en el plexo solar.

Sexo: Su centro de gravedad o raíces se encuentra en los órganos sexuales.

Emocional superior y Mental superior.

Cada uno de estos centros, penetra todo el organismo, y tiene, sin embargo su punto básico capital. Cada uno de los centros tienen funciones específicas, absolutamente definidas.

Síquicamente, somos un organismo energético, de siete tipos de energías escalonadas en el siguiente orden matemático, según su densidad y sutileza:

Primera: Energía mecánica.
Segunda: Energía vital.
Tercera: Energía psíquica.
Cuarta: Energía mental.
Quinta: Energía de la Voluntad.
Sexta: Energía de la Conciencia.
Séptima: Energía del Espíritu Puro.

Se denomina organismo a la máquina humana, porque está constituida por órganos, células, moléculas, átomos, y por consiguiente somos un organismo energético de tipos y subtipos de energías que se entrelazan sin confundirse, cumpliendo cada una de ellas su finalidad. Todo eso somos orgánicamente.

Hombre como MicroCosmos -Liber Divinorum Operum - Hildergard Von BingenCon respecto a la Máquina Humana leemos del maestro Samael lo siguiente:

“Cuando tratamos de imaginar en forma clara y precisa el resplandeciente y alargado cuerpo del Sistema Solar, con todas sus hermosas cubiertas e hilos entrelazados formados por el trazo maravilloso de los mundos, viene entonces a nuestra mente en estado receptivo la imagen vivida del organismo humano con los sistemas esquelético, linfático, arterial, nervioso, etc., que, fuera de toda duda, están constituidos y reunidos de modo semejante.

El sistema solar de Ors, este sistema en el cual vivimos y nos movemos y tenemos nuestra existencia, visto desde lejos, parece un hombre caminando a través del inalterable infinito.

El micro-cosmos hombre es, a su vez, un sistema solar en miniatura, una máquina maravillosa con varias redes distribuidoras de energía en distintos grados de tensión.

La estructura de la máquina humana consta de siete u ocho sistemas, sostenidos por un armazón esquelético formidable, y reunidos en un todo sólido gracias al tejido conectivo.

La ciencia médica ha podido verificar que todos estos sistemas del organismo humano están debidamente unidos y armonizados por el Sol del organismo, el corazón vivificante, del cual depende la existencia del micro-cosmos hombre.

Cada sistema orgánico abarca el cuerpo entero y sobre cada uno reina soberana una de las glándulas de secreción interna. Realmente, estas maravillosas glándulas son verdaderos micro-laboratorios colocados en lugares específicos, en calidad de reguladores y transformadores”.

Una máquina es un conjunto de funciones mecánicas que reaccionan bajo un estímulo externo. La máquina humana, desafortunadamente, como cualquier otra máquina, se mueve bajo los impulsos sutiles del cosmos y esto incluye a las impresiones de la vida, las cuales afectan nuestro modo de ser o psicología particular.

Somos, por lo tanto, una maquinita que capta y transforma energías cósmicas que luego adaptamos inconscientemente a las capas interiores de la tierra. Lo importante, en todo caso, es ser conscientes de este fenómeno natural: Éste es precisamente el objetivo del trabajo que propone el gnosticismo universal.

El conjunto de la humanidad es un órgano de la naturaleza, un órgano transformador de energías cósmicas, básico y necesario para el funcionamiento de cualquier unidad planetaria del espacio infinito.

Existir para los fines de la naturaleza mecánica es absurdo. Utilizar de modo inteligente las radiaciones cósmicas de la vida, para multiplicar la capacidad de ser, objetivamente, más consciente, es el único sentido que tiene la existencia.

Aguila elevandose hacia lo alto