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Sin embargo, es “La Sociedad Gnóstica
Samael Aun Weor”, sin forma legal,
la que con su espíritu nos une en un mismo objetivo.
Pretendiendo que este espíritu sea el mismo que inspiró
la propia obra interior de nuestro gurú, el Venerable
Maestro Samael. Por ello, nada hay que quitar o actualizar
de su mensaje gnóstico, por el contrario es nuestro
deber aplicar vivamente su enseñanza.”
Como las Sociedades
Esotéricas...
“Tengamos presente
que las verdaderas Sociedades Iniciáticas, Órdenes
o Escuelas de Misterios no tenían ni tienen hoy personalidad
jurídica en el mundo físico. De este modo se
podían organizar con los tradicionales sistemas esotéricos,
donde el ritual y la liturgia obligaban a tener siempre presente,
en sus pequeñas y grandes decisiones, la voluntad superior
de las grandes jerarquías de la Logia Blanca. De este
modo, la sagrada doctrina de la autorrealización siempre
estaba presente, jamás se apartaba para dar paso a
las influencias profanas.”
“Espíritu
gnóstico Iniciático” del V. M. Samael
Aun Weor
1. En este camino, mis
queridos hermanos, hay procesos dolorosos, muy dolorosos;
el que quiera empezar con éxito debe empezar con algunos
sacrificios físicos, disciplinarios...
2. Yo empecé en mi actual existencia caminándome
algunos países enteros a pie sin cinco centavos entre
la bolsa, durmiendo por las montañas envuelto entre
mis propios “trapos” para desafiar la plaga. Llegando
a los pueblos sin dinero o bien acostándome por ahí,
debajo de los “aleros” de las casas (cuando tenían
tales techos o “aleros”, porque ahora las edificaciones
se han vuelto tan crueles que si le cae a uno la lluvia, no
tiene más remedio que soportarla; ¡así
es la crueldad de estos tiempos!)...
3. Y no me pesa haber caminado sin dinero países enteros,
no me pesa haber sufrido la tormenta y los huracanes, no me
pesa haber llegado a los pueblos donde nadie me conocía,
y sin un céntimo entre la bolsa... Así empecé,
y mucho que me sirvió. Yo empecé en una forma
natural; mi Padre que está en Secreto quiso que así
empezara, y así empecé; a otros les ha tocado
empezar así porque su Gurú así lo ha
establecido para su bien...
4. En el proceso de desintegración del ego hemos de
sangrar profundamente, y necesitamos lavar nuestros pies con
la sangre del corazón, si es que queremos quedar completamente
puros. La autorrealización íntima del Ser es
muy grave, ¡gravísima! Ha de pasar uno por torturas
espantosas: muchas veces tiene uno que renunciar a lo que
más ama, tiene uno que estar dispuesto a perder lo
más querido y —repito— lavar los pies con
la sangre del corazón.
5. Necesita uno convertirse en algo diferente, en algo distinto;
hasta la misma identidad personal debe perderse. Esto quiere
decir que un día habremos muerto para nosotros mismos,
porque nosotros nos habremos convertido en algo diferente.
6. Necesitamos volvernos distintos, diferentes, cambiar radicalmente;
pero, ¿cómo podríamos cambiar totalmente
si conserváramos nuestra actual identidad?
7. A mí me tocó también forjarme, en
principio, en esta dura disciplina; mi Padre que está
en Secreto así lo quiso. No lo había entendido;
mucho más tarde, en el tiempo, lo entendí: Él
había seguido conmigo el mismo proceso que han seguido
todos los “Gurujis” de los tiempos idos, que sometían
a los estudiantes, primero que todo, a esas duras pruebas,
y no hay duda de que fueron magníficos los estudiantes
que por las mismas pasaron...”.
8. Todo hombre debe decidir, una vez en su vida, si se lanza
a triunfar arriesgándolo todo, o se sienta a contemplar
el paso de los triunfadores.
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